Seis tanques Leopard 2 participaron en ejercicios militares en la República Checa, utilizando una autopista para simular movimientos rápidos de tropas de la OTAN. Los vehículos blindados circularon a una velocidad máxima de 60 kilómetros por hora, generando tráfico y siendo grabados por conductores particulares. La maniobra tenía como objetivo ensayar la capacidad de despliegue rápido de fuerzas de la Alianza Atlántica en caso de emergencia. Las autoridades checas no han emitido declaraciones al respecto sobre posibles interrupciones o permisos especiales. El ejercicio se centró en la logística y la velocidad de reacción ante un escenario de crisis. La utilización de vías públicas para este tipo de entrenamiento es poco común, pero no inédita en ejercicios militares a gran escala. Se espera que este tipo de maniobras se repitan para mejorar la preparación de las fuerzas de la OTAN.