Una familia finlandesa, encabezada por Tanja Rantala, experimentó un comienzo desastroso en sus vacaciones de verano en Chipre. El viaje, planeado para la semana de San Juan, se vio empañado desde el primer día al llegar al hotel. La habitación asignada presentaba manchas negras en el techo y un olor a humedad, lo que sugiere la presencia de moho. Rantala y sus tres hijos no han podido ducharse adecuadamente desde su llegada, lamentando la falta de higiene. La familia esperaba disfrutar de unas vacaciones relajantes, pero se encontraron con condiciones insalubres en su alojamiento. El incidente ha generado preocupación sobre las condiciones de los hoteles en la zona. La familia proveniente de Finlandia expresa su frustración por la situación.
