Las autoridades fiscales de Grecia han desarticulado un caso de evasión impositiva valorado en 3,1 millones de euros. La trama involucra a una agencia inmobiliaria y a una empresa de construcción operando en el archipiélago de las Cícladas. El fraude fue detectado tras una revisión exhaustiva de las declaraciones fiscales correspondientes al año 2024. Durante el proceso, los auditores identificaron ingresos significativos que no habían sido declarados legalmente. La investigación fue liderada por inspectores de la Dirección para el Cumplimiento Tributario, unidad conocida como DEOS. Estas operaciones se llevaron a cabo bajo el marco de la Autoridad Independiente de Grecia. El caso pone de relieve la vigilancia intensificada sobre el sector inmobiliario en las zonas turísticas del país.