El Partido Comunista de Cuba ha aprobado una apertura económica sin precedentes, respondiendo a una severa crisis económica. Esta medida busca diversificar la economía cubana y atraer inversión extranjera en diversos sectores. La decisión se produce en un contexto de intensas presiones por parte de Estados Unidos, que han afectado significativamente a la isla. El paquete económico incluye la autorización de pequeñas y medianas empresas (PYMES) privadas en más áreas, así como la revisión de políticas de inversión. Se espera que estas reformas impulsen el crecimiento económico y mejoren el nivel de vida de la población. El gobierno cubano busca con esta apertura aliviar la escasez de bienes y servicios, y fortalecer la economía nacional frente a las sanciones estadounidenses. Esta es una medida histórica que marca un cambio significativo en el modelo económico cubano.
