El canciller cubano Bruno Rodríguez denunció que el embargo de Estados Unidos ha causado a Cuba daños financieros que superan los 8.000 millones de dólares. Esta cifra representa un “récord” en el impacto económico negativo para la isla, según las autoridades cubanas. El informe de la isla no incluye los perjuicios derivados del bloqueo energético ni las sanciones secundarias impuestas por la administración Trump a partir de mayo. Rodríguez enfatizó que el embargo de EE. UU. constituye un obstáculo significativo para el desarrollo económico de Cuba. La nación caribeña sigue demandando el fin de esta política, que considera injusta y contraria al derecho internacional. Las sanciones estadounidenses impactan diversos sectores de la economía cubana, afectando al comercio, las inversiones y el acceso a recursos esenciales. Esta situación agrava las dificultades económicas que enfrenta Cuba.