Cuba está experimentando nuevamente cortes de electricidad generalizados que afectan aproximadamente al 62% de su territorio. Las interrupciones se producen durante las horas de mayor demanda energética, exacerbando la crisis eléctrica que afecta al sistema nacional. La situación deriva de problemas estructurales y falta de inversión en la infraestructura eléctrica. Las autoridades cubanas no han especificado la duración prevista de estos apagones, generando preocupación en la población. El impacto se extiende a servicios básicos, la economía y la vida cotidiana de los ciudadanos. La crisis energética en Cuba es un problema recurrente, agudizado por factores como la escasez de combustible y el envejecimiento de las centrales eléctricas.
