La nueva regulación europea sobre criptoactivos, que entra en vigor en julio, podría llevar al cierre de cientos de empresas del sector. Hasta ahora, unas 3.000-4.000 entidades operaban en el mercado europeo de criptomonedas, pero solo alrededor de 200 han obtenido la licencia necesaria para continuar operando. La normativa exige la obtención de un registro y cumplimiento de estrictos requisitos para operar legalmente dentro de la Unión Europea. El futuro de grandes plataformas como Binance en Europa es incierto y depende de la obtención de la autorización. La situación plantea interrogantes sobre la posibilidad de que algunas empresas sean consideradas "demasiado grandes para fallar" y los riesgos sistémicos que su colapso podría generar. La regulación busca proteger a los inversores y garantizar la estabilidad financiera en el emergente mercado de criptoactivos.
