Residentes de Stavanger, Noruega, expresan creciente frustración por la proximidad de los cruceros al centro de la ciudad. Gaye Rosland, vecina de la zona portuaria, describe su molestia al escuchar las conversaciones de los pasajeros e incluso la invasión de sus jardines. La creciente afluencia de turistas de cruceros está generando críticas sobre el turismo masivo y su impacto en la calidad de vida local. Los vecinos denuncian la pérdida de privacidad y la alteración de la tranquilidad en su entorno. La situación ha provocado un debate sobre la necesidad de regular el turismo de cruceros en la ciudad. La cercanía de los barcos ha exacerbado los problemas relacionados con el turismo excesivo en Stavanger.