Miles de personas se congregaron frente al Palacio Real este martes por la mañana para presentar sus condolencias y despedirse del rey Harald. La gente comenzó a llegar temprano, algunos viajando desde largas distancias, como lo demuestra el testimonio de quien tomó un tren nocturno desde Bergen. Esta muestra de afecto refleja el profundo respeto y cariño que la ciudadanía noruega profesaba hacia su monarca. La fila de personas que desean rendir tributo al rey se extendió considerablemente durante las primeras horas. La ocasión representa un momento de duelo nacional y un reconocimiento al legado del rey Harald. Se espera que la afluencia continúe durante todo el día, demostrando la importancia del monarca en la vida de los noruegos.