Autoridades locales en el estado de Cross River, Nigeria, han expresado su preocupación por el alarmante aumento de la defecación a cielo abierto. Se estima que 88,000 personas están incurriendo en esta práctica, revirtiendo los avances logrados en 2018, cuando Yala se declaró libre de defecación al aire libre. Este retroceso plantea un grave riesgo de brotes epidémicos debido a la falta de saneamiento. La situación ha generado una alerta sanitaria en la región. Las autoridades están investigando las causas de este incremento y buscando implementar medidas para revertir la tendencia. Se teme que la falta de acceso a instalaciones sanitarias adecuadas sea un factor clave en este problema. La comunidad local se enfrenta ahora a un desafío significativo para recuperar el estatus de higiene alcanzado previamente.