Las autoridades de Hong Kong detuvieron a una mujer tras el descubrimiento de un cocodrilo de un metro y medio en el balcón de su apartamento. La alerta fue dada por un vecino, lo que llevó a la policía a investigar la vivienda. Durante el registro, se encontraron más de cien reptiles pertenecientes a especies protegidas. Las autoridades confiscaron todos los animales. La mujer enfrenta cargos relacionados con la posesión ilegal de fauna silvestre. El incidente ha generado preocupación por la seguridad pública y el bienestar animal en la ciudad. Se investigan las circunstancias que llevaron a la acumulación de estas especies en un entorno residencial.