Makarska se ha convertido en la primera ciudad croata en implementar una prohibición de venta de alcohol nocturna, generando una intensa discusión entre sus residentes. La reciente decisión ha provocado un debate sobre su posible impacto en el turismo, un sector vital para la economía local. Algunos residentes apoyan la medida, argumentando que reducirá el desorden público y los problemas relacionados con el consumo excesivo de alcohol. Otros, sin embargo, temen que la prohibición afecte negativamente a los negocios locales y disuada a los turistas. La prohibición busca restringir la venta de alcohol durante las horas nocturnas, sin especificar aún los horarios exactos. Esta medida innovadora en Croacia podría sentar un precedente para otras ciudades costeras con alta afluencia turística. Se espera que las autoridades evalúen los efectos de la prohibición antes de extenderla a otras áreas.