Un hotel croata, situado cerca de la autopista A1 y llamado Hotel Velebitska kraljica, permanece vacío desde su construcción hace dieciocho años. El establecimiento cuenta con treinta y seis habitaciones nunca ocupadas. Esta peculiar situación ha generado una atmósfera enigmática en el hotel. A pesar de estar terminado y listo para recibir visitantes, nunca ha abierto sus puertas a ningún huésped. Las razones detrás de este largo período de abandono aún no se han esclarecido completamente, generando interés y curiosidad en la comunidad local y en la prensa internacional. El hotel espera pacientemente a sus primeros clientes, mientras el tiempo pasa y su historia sigue siendo un misterio.