La empresa croata Verne, fundada por Mate Rimac, podría verse obligada a devolver 89.7 millones de euros si su proyecto de robotaxi se considera un fracaso. La revelación surgió el 2 de septiembre de 2026, generando dudas sobre el futuro de la innovadora iniciativa. Verne ha estado trabajando en el desarrollo de este robotaxi altamente anticipado, pero existen interrogantes sobre su viabilidad. La posible devolución de fondos dependerá de la evaluación oficial del proyecto. Este contratiempo podría representar un revés significativo para la industria tecnológica croata y la ambición de Rimac en el sector de la robótica. La situación actual requiere un análisis profundo para determinar las causas del potencial fracaso y las implicaciones financieras.