El alcalde de Ogulin, Dalibor Domitrović, ha cerrado temporalmente el vertedero de Sodol en un movimiento que busca atraer la atención de los medios y responder a acusaciones de irregularidades en la gestión de residuos. La decisión ha generado preocupación entre los residentes locales, quienes temen las consecuencias del cierre. Domitrović parece estar utilizando esta acción como una estrategia para visibilizar el problema y presionar por soluciones. Aunque no se detallan las acusaciones específicas, la acción del alcalde sugiere un intento de demostrar transparencia y abordar las inquietudes ciudadanas. La controversia se centra en la gestión del vertedero y la posible existencia de residuos peligrosos. Este acto busca generar debate público y una respuesta a las denuncias.