La ciudad de Pula, en Croacia, se ha sumido en un ambiente de fervoroso apoyo al equipo nacional, conocido como "Vatreni" (Los Ardientes). La pasión de los aficionados se manifiesta de manera creativa y extendida, llegando a incluir a mascotas e incluso estatuas, que han sido adornadas con los colores de la bandera croata, el característico patrón de cuadros rojos y blancos. Esta demostración de patriotismo refleja el gran entusiasmo que genera el equipo en su país. La imagen de perros y monumentos ataviados con los colores nacionales ha captado la atención y se ha viralizado, simbolizando el respaldo incondicional de la afición. El ambiente festivo anticipa los próximos partidos del equipo. La iniciativa demuestra la fuerte conexión entre el deporte y la identidad nacional croata.
