Un gerente de un hotel en Croacia fue despedido tras una filtración de información relacionada con la estadía del equipo nacional de fútbol durante el Mundial. El hotel AKA de Alejandría mantenía un contrato de confidencialidad estricto con la Federación Croata de Fútbol y la FIFA. Este acuerdo prohibía a los empleados divulgar cualquier detalle sobre la presencia y actividades del equipo. La filtración, de naturaleza no especificada, violó los términos del contrato. La medida disciplinaria tomada demuestra la seriedad con la que se aborda la protección de la privacidad de los equipos participantes en el torneo. El incidente subraya la importancia de los acuerdos de confidencialidad en eventos de gran envergadura como la Copa Mundial. La Federación y la FIFA buscan mantener el control sobre la información que se difunde sobre sus equipos y operaciones.