La selección croata, dirigida por Zlatko Dalic, enfrenta una situación crítica tras su derrota 4-2 ante Inglaterra en el debut de ambos equipos en el Grupo L de la Copa Mundial. El partido, disputado en el estadio de Dallas, fue dinámico y resultó en una desventaja temprana para Croacia. Dalic declaró que su equipo no tiene margen de error en los próximos encuentros si aspira a avanzar a la siguiente fase del torneo. La derrota obliga a Croacia a buscar resultados positivos en sus próximos partidos para mantener vivas sus esperanzas de clasificación. El encuentro evidenció dificultades para la defensa croata frente al ataque inglés. La presión sobre el equipo croata aumenta considerablemente tras este resultado inicial.
