Croacia se prepara para el Mundial 2026 con una estrategia clara: revitalizar su ataque y mantener una defensa experimentada. El equipo balcánico, que podría ser el último Mundial para Luka Modrić, busca combinar la energía de nuevos jugadores en la delantera con la estabilidad que aportan los veteranos en la línea defensiva. Su debut en el torneo será ante Inglaterra, un partido crucial para establecer sus aspiraciones en la competición. La selección croata confía en esta mezcla de juventud y experiencia para superar los desafíos del torneo. La directiva técnica ha priorizado la incorporación de talento joven en la zona ofensiva, buscando dinamismo y capacidad goleadora. El objetivo es prolongar la exitosa trayectoria de Croacia en los Mundiales, aprovechando al máximo la última participación de figuras emblemáticas como Modrić.
