Tres ucranianos que crecieron en Crimea ocupada relatan cómo Rusia los entrenó para convertirse en futuros soldados para su guerra contra Ucrania. Este entrenamiento incluyó clases escolares sobre el manejo de armas, como parte de un patrón más amplio de adoctrinamiento ruso de niños. La comunidad internacional ha expresado su preocupación por estas prácticas. Los individuos describen un sistema deliberado diseñado para inculcar lealtad a Rusia y su ideología. Este adoctrinamiento comenzó a una edad temprana, alterando su identidad nacional. La experiencia personal de estos ucranianos pone de relieve las consecuencias del control ruso sobre Crimea y su impacto en la próxima generación. Su testimonio revela el esfuerzo sistemático de Rusia por moldear a niños ucranianos en soldados leales.