El servicio de trenes se ha suspendido en una sección de la vía férrea en Crimea ocupada por Rusia, luego de ataques dirigidos a un puente ferroviario sobre el Canal del Norte de Crimea y a otra infraestructura. Los ataques interrumpen una importante ruta de suministro para las fuerzas rusas y dificultan la logística en la península. No se han atribuido inmediatamente los ataques, aunque fuentes ucranianas han confirmado la interrupción del tráfico ferroviario. Las autoridades rusas han confirmado los daños a la infraestructura, pero minimizan su impacto. La suspensión del servicio ferroviario afecta tanto al transporte de mercancías como de pasajeros. Este incidente se produce en un contexto de intensificación de los ataques en territorio controlado por Rusia.
