Un ataque con drones en Crimea ha causado la muerte de al menos cuatro personas y ha dejado 28 heridos, según el gobernador impuesto por Moscú, Sergéi Aksiónov. Las explosiones e incendios se han reportado en múltiples ubicaciones dentro de la península de Crimea, así como en la vecina región de Krasnodar. Las autoridades han suspendido la venta de combustible en Crimea y han cerrado el puente de Kerch, una vía de suministro clave para las fuerzas rusas. Los incidentes han afectado instalaciones energéticas, logísticas y militares, según informes iniciales. Las autoridades rusas están investigando las causas de los ataques, mientras que Ucrania no ha comentado oficialmente su participación. La situación ha generado preocupación por la seguridad en la región y el posible impacto en las operaciones militares rusas. El ataque representa una escalada en las tensiones en la península, anexada por Rusia en 2014.