En Chania, Grecia, se ha confirmado que manchas de sangre encontradas en una vivienda coinciden con el ADN de Stavroula, la joven desaparecida. Este hallazgo ha llevado a las autoridades a considerar seriamente la posibilidad de un acto criminal. La investigación se centra ahora en el inquilino de 43 años, quien está siendo examinado minuciosamente. Las autoridades no descartan la emisión de una orden de arresto en su contra. La policía continúa recabando pruebas y testimonios para esclarecer las circunstancias de la desaparición de Stavroula y determinar si el inquilino está implicado en el caso. La situación del inquilino se considera cada vez más comprometida a medida que avanza la investigación.