Una jueza federal ha ordenado al gobierno de Estados Unidos que devuelva placas conmemorativas previamente retiradas que abordaban temas de esclavitud y racismo. La decisión obliga a la administración a reinstalar las placas que fueron eliminadas en parques nacionales y otros sitios federales. La jueza dictaminó que la remoción de las placas fue realizada sin el debido proceso legal y sin una justificación adecuada. El gobierno de Trump había ordenado la eliminación de estas placas, argumentando que promovían una visión negativa de la historia estadounidense. La orden judicial establece un plazo de 21 días para el cumplimiento. Se espera que la decisión genere debate sobre la memoria histórica y la representación de la esclavitud en los espacios públicos.