Una mujer en el Reino Unido sufrió una insuficiencia hepática aguda después de usar un medicamento para perder peso adquirido ilegalmente. Megan Hancocks compró el producto, etiquetado como retatrutida, a una esteticista pagando en efectivo. Los síntomas de la falla hepática se presentaron una semana después de la segunda dosis del fármaco. Las autoridades sanitarias advierten sobre los peligros de adquirir medicamentos fuera de canales oficiales. El caso subraya los riesgos asociados con la compra de productos farmacéuticos falsificados o no regulados. Se desconoce la composición real del producto que consumió Hancocks, pero se presume que no contenía el compuesto indicado o que incluía sustancias dañinas. Las investigaciones sobre el caso continúan.