La Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa (PACE) instó a imponer consecuencias a Turquía por su negativa a ejecutar las sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH). Un miembro británico de PACE argumentó que la inacción socava la credibilidad del sistema europeo de derechos. Se sugirió la posibilidad de aplicar sanciones al estilo Magnitsky, que podrían dirigirse a jueces y otros funcionarios turcos. La falta de cumplimiento de Turquía con las resoluciones del TEDH ha generado preocupación sobre el respeto a los derechos humanos en el país. La situación plantea interrogantes sobre la efectividad de los mecanismos de control del Consejo de Europa. Se busca una respuesta firme para reafirmar la importancia del estado de derecho y la protección de los derechos fundamentales en Turquía. La presión internacional aumenta para que Ankara cumpla con sus obligaciones internacionales en materia de derechos humanos.
