El Ministerio de Ciencia, Innovación, Tecnología y Telecomunicaciones (Micitt) de Costa Rica confirmó la posesión de una base de datos con información crediticia de miles de costarricenses. Según la ministra Paula Bogantes, esta información fue robada por un hacker y ofrecida a la venta en la dark web. Sorprendentemente, el Micitt afirma haber comprado la base de datos directamente al atacante para evitar su mayor difusión. La ministra no especificó el monto pagado ni a quiénes se refiere con el término “otros” que realizaron la compra. Esta revelación plantea serias interrogantes sobre las medidas de seguridad implementadas y la estrategia del gobierno para proteger los datos de sus ciudadanos. Las autoridades investigan el alcance total de la brecha de seguridad y las posibles implicaciones para los afectados en Costa Rica. El incidente subraya la creciente amenaza de ciberataques y la necesidad de fortalecer la ciberseguridad en el país.