Costa Rica está experimentando un contraste económico notable. Las ventas al exterior del país han alcanzado niveles históricos sin precedentes, lo que indica un fuerte desempeño en el sector exportador. Sin embargo, esta positividad no se refleja en otros indicadores clave. La recaudación tributaria se encuentra en un escenario menos favorable, lo que podría afectar la capacidad del gobierno para financiar servicios públicos e inversión. Asimismo, el sector turístico y el mercado laboral también muestran señales de desaceleración. Esta dicotomía sugiere que, a pesar del éxito exportador, la economía costarricense enfrenta desafíos importantes y un panorama económico mixto. Es crucial analizar las causas subyacentes de estas diferencias para comprender la situación económica general del país.