Diez municipalidades de zonas rurales en Costa Rica recibieron más de ¢31.000 millones el año pasado, fondos provenientes del impuesto a los combustibles. Estos recursos están destinados a la atención y mejora de las rutas cantonales en sus respectivas jurisdicciones. La inversión busca abordar las necesidades de infraestructura vial en áreas rurales, facilitando el transporte y el acceso a comunidades locales. Se investiga cómo estas municipalidades están utilizando los fondos asignados y en qué estado se encuentran actualmente las rutas cantonales. La distribución representa el 27% del total de los recursos destinados a este fin. La efectividad de la inversión y el impacto en la conectividad rural son temas clave a analizar. Se espera que esta financiación contribuya a mejorar las condiciones de vida de los habitantes de estas zonas.