La Cruz Roja Costarricense enfrenta una seria crisis financiera tras acumular cuatro años consecutivos de pérdidas. Esta situación ha obligado a la organización a considerar medidas drásticas para garantizar su sostenibilidad, incluyendo la reducción de horarios de atención y la posible suspensión de servicios críticos. Entre los servicios que podrían verse afectados se encuentran los rescates acuáticos, las operaciones de rescate en montaña, y otras intervenciones esenciales. La Cruz Roja Costarricense busca alternativas para superar este déficit y evitar el recorte de su labor humanitaria. Se evalúan todas las opciones para minimizar el impacto en la población que depende de su asistencia. La institución pide apoyo para continuar brindando servicios vitales a la comunidad Costarricense. Esta crisis pone en riesgo la capacidad de respuesta ante emergencias y desastres naturales en el país.