La presidenta Laura Fernández informó que no concederá una audiencia al alcalde de San José, Diego Miranda. Esta decisión se debe a que la mandataria debe resolver un proceso sancionatorio en el que está involucrado el alcalde capitalino. Fernández argumentó que recibir a Miranda mientras se evalúa el caso representaría un conflicto de intereses. La situación plantea tensiones entre el poder ejecutivo y la municipalidad de San José. El proceso sancionatorio contra Miranda aún no se ha detallado públicamente, pero se espera que se conozcan más detalles en los próximos días. La negativa de la audiencia subraya la independencia que busca mantener la presidenta en la evaluación del caso.