La Federación Costarricense de Fútbol (Fedefútbol) enfrenta cuestionamientos tras el caso de Wilder Eusse, un árbitro agredido, sobre las medidas de protección al fútbol profesional costarricense. La federación ha respondido a interrogantes sobre los protocolos existentes para salvaguardar a los actores del deporte ante diversas amenazas. No se detallaron públicamente las medidas específicas que se están tomando o se planean implementar. El incidente ha generado una discusión nacional sobre la seguridad en los estadios y la necesidad de fortalecer las acciones preventivas. La Fedefútbol busca demostrar su compromiso con la protección de los involucrados en el fútbol tico. Se espera que en los próximos días se presenten propuestas concretas para abordar esta problemática. La agresión a Eusse ha puesto de manifiesto las vulnerabilidades del sistema actual.
