La Fiscalía costarricense ha solicitado una condena de 36 años de prisión contra un ex-tesorero, de apellidos Olivas Valle, acusado de un robo millonario. El acusado es sospechoso de haber sustraído ¢3.294 millones (aproximadamente $6.588.000 USD) del Centro Institucional de Procesamiento de Efectivo (CIPE) del Banco Nacional de Costa Rica. La investigación apunta a que el robo se produjo mientras el individuo desempeñaba funciones como tesorero de la entidad bancaria. La Fiscalía presentó evidencia sustancial que vincula a Olivas Valle con la sustracción de los fondos. La solicitud de pena busca castigar la gravedad del delito y disuadir futuros actos de corrupción. Este caso ha generado gran atención mediática debido a la considerable suma de dinero involucrada y la confianza depositada en el ex-funcionario. Se espera que el juicio se desarrolle en las próximas semanas.