Rebeca Grynspan, diplomática costarricense e hija de refugiados del Holocausto, emerge como la principal candidata para convertirse en la primera Secretaria General de la ONU. Actualmente, Grynspan dirige la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), organismo que ha documentado exhaustivamente los daños económicos de la ocupación israelí en territorio palestino. Se considera una candidata de continuidad, contando con el apoyo tácito del actual Secretario General, António Guterres. Su experiencia y perfil la posicionan como una figura clave en la búsqueda de un liderazgo femenino en la ONU. Su historia personal, marcada por el exilio y la pérdida familiar, añade una dimensión humana a su candidatura. El proceso de selección continúa, pero Grynspan se perfila como la favorita para un puesto histórico.