La Asociación de Compositores y Autores Musicales (ACAM) está cobrando a los negocios en Costa Rica por la reproducción pública de música. Este cobro aplica incluso si la música proviene de plataformas de streaming como Spotify o YouTube, o de la radio. La ACAM argumenta que la ley protege los derechos de autor de los compositores e intérpretes. Los establecimientos que utilizan música ambiental deben pagar una tarifa a la asociación para cumplir con la legislación vigente. El incumplimiento puede acarrear sanciones legales. La ACAM busca asegurar una compensación justa para los creadores musicales por el uso de sus obras en espacios comerciales.