Costa Rica experimenta una transformación en sus métodos de pago, con una disminución récord en el uso de efectivo. El Banco Central reporta que las transacciones digitales y con tarjeta han alcanzado niveles sin precedentes. Esta tendencia coincide con un mínimo histórico en la cantidad de dinero físico en circulación dentro del país. El cambio refleja una creciente adopción de tecnologías financieras por parte de la población y las empresas. Analistas sugieren que la pandemia aceleró esta transición hacia un sistema de pagos más digital. Se espera que esta dinámica continúe en el futuro, impulsada por la conveniencia y seguridad de las alternativas electrónicas. El Banco Central continúa monitoreando la evolución de estos patrones de pago.
