La ciudad de Jacó enfrenta un preocupante incremento en casos de explotación sexual, dejando de ser un problema aislado. Factores como la vulnerabilidad social, la posible presencia de redes de trata de personas, el narcotráfico y la actividad del crimen organizado convergen en la zona, agravando la situación. Expertos señalan la necesidad de una estrategia nacional integral para abordar este fenómeno. Se exige una respuesta inmediata y contundente por parte del Estado costarricense. La inacción estatal ante esta problemática es considerada una grave omisión. La complejidad del problema requiere un enfoque multidisciplinario que involucre a diversas instituciones gubernamentales. Se busca proteger a las víctimas y desmantelar las redes criminales que operan en la región.
