El Gobierno de Costa Rica inauguró el 14 de octubre el Centro de Atención y Contención de Costa Rica (Cacco), una nueva prisión de máxima seguridad diseñada para albergar hasta 5.000 reclusos. Esta instalación se destaca por sus estrictas medidas de contención, buscando replicar elementos del modelo implementado en el Centro de Confinamiento de Terroristas (Cecot) en El Salvador bajo la administración de Nayib Bukele. El Cacco busca fortalecer la seguridad dentro del sistema penitenciario costarricense y abordar el problema de la delincuencia organizada. Las características específicas y las medidas de seguridad implementadas en esta nueva cárcel han generado interés y debate público. La inauguración representa un esfuerzo del gobierno para mejorar las condiciones de control y seguridad en las prisiones del país. Se espera que la alta capacidad de Cacco permita descongestionar otras instalaciones penitenciarias.