Costa Rica acoge actualmente a aproximadamente 200.000 refugiados y solicitantes de refugio, lo que representa cerca del 4% de su población total. Esta cifra supera la población del cantón de Cartago, evidenciando un incremento significativo en la llegada de personas en busca de protección internacional. Las razones detrás de este aumento no fueron detalladas en el informe original, pero sugieren una creciente presión sobre los recursos y sistemas de asilo del país. La situación plantea desafíos logísticos y humanitarios para las autoridades costarricenses. El gobierno se enfrenta a la necesidad de garantizar la atención adecuada a esta población vulnerable, incluyendo acceso a servicios básicos como salud y educación. Se espera que la tendencia continúe, requiriendo una respuesta integral y coordinada a nivel nacional e internacional.