Costa Rica está experimentando los efectos del fenómeno El Niño, que se espera que persista hasta el primer trimestre de 2027. El Instituto Meteorológico Nacional (IMN) pronostica un aumento de las temperaturas en la mayor parte del país. Este fenómeno climático también conllevará una disminución significativa de las precipitaciones. Se anticipa que estas condiciones afectarán la agricultura, los recursos hídricos y la salud pública. Las autoridades instan a la población a prepararse para enfrentar posibles sequías y olas de calor. El IMN continuará monitoreando la evolución del fenómeno para ofrecer actualizaciones y recomendaciones.