El primer ministro portugués, António Costa, ha mantenido contactos diplomáticos de bajo nivel con representantes del Kremlin. La iniciativa, confirmada por una fuente de la Unión Europea, busca establecer canales de comunicación abiertos con Rusia. Estos contactos se producen en un contexto de crecientes tensiones geopolíticas y sanciones internacionales. El objetivo principal es mantener una vía de diálogo, aunque no implica una modificación en la postura de la UE hacia Moscú. La comunicación se limitó a un intercambio breve a nivel diplomático, sin detalles sobre el contenido específico de las conversaciones. Esta acción refleja un esfuerzo por evitar una escalada y explorar posibles soluciones diplomáticas al conflicto. La UE no ha comentado oficialmente la naturaleza o el alcance de estos contactos.
