La isla corsa de Cavallo, conocida por su belleza y exclusividad, ha sido históricamente un imán para la jet-set internacional. Sin embargo, también atrajo la atención de grupos nacionalistas corsos y organizaciones mafiosas, generando un ambiente de tensión y control limitado. Recientemente, el ayuntamiento de Bonifacio ha iniciado una ofensiva para recuperar el control del puerto de Cavallo. El objetivo principal es abrir la isla a un mayor número de turistas y romper con el esquema de acceso restringido que ha prevalecido durante años. Esta acción busca democratizar el acceso a la isla, pero también confronta los intereses arraigados de aquellos que históricamente han controlado Cavallo. La medida podría marcar el fin de un modelo basado en el elitismo y la discreción, y conducir a una nueva era turística para la isla.