Un estudio reciente de dos ONG revela un aumento significativo del gasto en lobby en la Unión Europea. Las grandes empresas invirtieron más de 380 millones de euros el año pasado para influir en las políticas públicas europeas, lo que representa un incremento del 7% con respecto a 2025. La investigación, liderada por Vicky Can del Observatorio Europeo de Empresas, expone la creciente presión empresarial sobre las instituciones de la UE. Este aumento en la inversión sugiere un intento intensificado de moldear la legislación y las regulaciones a favor de los intereses corporativos. El informe destaca la necesidad de mayor transparencia en las actividades de lobby y un debate público sobre su impacto en la toma de decisiones. La autora del estudio advierte sobre la posible influencia desproporcionada de estos grupos de presión en la agenda política europea. Se espera que los resultados impulsen un mayor escrutinio sobre la financiación y las prácticas de lobby en Bruselas.