Los hospitales de Cork han registrado la pérdida de 61.000 días de cama durante un periodo de tres años. Esta situación es consecuencia directa de la persistente escasez de servicios de cuidados domiciliarios. Los datos fueron obtenidos por Pat Buckley, diputado de Sinn Féin por Cork Este, mediante una pregunta parlamentaria. La falta de alternativas externas impide que los pacientes sean dados de alta oportunamente. Como resultado, se produce un bloqueo en la disponibilidad de camas para nuevos ingresos. Esta deficiencia estructural afecta la eficiencia del sistema sanitario regional. El problema subraya la urgente necesidad de ampliar la red de asistencia en el hogar.
