El Canal de Corinto, vía marítima histórica que separa el Peloponeso del resto de Grecia continental, reabrió a la navegación el miércoles, superando las previsiones iniciales. Su cierre se produjo en noviembre de 2025 debido a deslizamientos de tierra y desprendimientos de rocas que comprometieron su estabilidad. Durante más de seis meses, se llevaron a cabo trabajos de reparación para asegurar la seguridad de la navegación. Las autoridades griegas confirmaron la reapertura, destacando la importancia del canal para el comercio y el transporte marítimo. El canal es una alternativa crucial al paso por el Cabo de Buena Esperanza, ahorrando tiempo y costes en las rutas comerciales. Se espera que la reapertura impulse la actividad económica en la región. La pronta finalización de las obras demuestra la eficiencia de los equipos de reparación.
