El principal acusado en el caso de violación y asesinato de la niña Ramisa, Sohail Rana, ha confesado su crimen y ha pedido perdón al Tribunal Superior durante su apelación desde la cárcel. Rana, condenado a muerte, atribuye el brutal acto a dificultades económicas, conflictos familiares y una fuerte adicción a las drogas que lo llevó a actuar bajo la influencia de sustancias. La confesión y la petición de clemencia constan en los documentos de la apelación presentados este domingo 14 de junio. El acusado alega que su estado de embriaguez derivado de la adicción fue un factor determinante en la comisión del crimen. Se espera que el tribunal considere esta nueva información en el proceso de apelación. La confesión podría influir en la revisión de la sentencia original. El caso de Ramisa ha generado gran conmoción en la capital y en todo el país.
