La decisión de no conceder un penalti a la selección francesa durante su victoria 3-1 contra Senegal ha generado controversia y sorpresa. El incidente ha provocado reacciones encontradas entre árbitros, expertos, comentaristas y aficionados. La jugada en cuestión ha sido ampliamente debatida, cuestionando la interpretación de los hechos por parte del cuerpo arbitral. No se han proporcionado explicaciones oficiales sobre la razón por la que no se pitó la falta. El partido, en general, favoreció a Francia con un marcador de 3-1. La controversia podría reabrir el debate sobre la necesidad de implementar el VAR en todas las instancias del fútbol. El resultado final no eclipsa la discusión sobre la validez del penalti no concedido.