El gobierno eslovaco ha nombrado a Anton Chromík, cofundador y presidente de la Alianza por la Familia, como miembro del Consejo del Gobierno para los Derechos Humanos y la Igualdad Nacional. Esta decisión ha generado controversia debido a las conocidas posturas críticas de Chromík y su organización hacia los derechos de las personas LGBTI+ y el derecho al aborto. La designación se produjo junto con la remoción de tres expertos del consejo, sin que se ofrecieran explicaciones públicas sobre las razones de su destitución. Milan Pilip, miembro del consejo, fue el primero en informar sobre estos cambios. La Alianza por la Familia es una organización que abiertamente se opone a la ampliación de los derechos de la comunidad LGBTI+ y defiende posturas conservadoras en temas de derechos reproductivos. Esta incorporación marca un precedente, siendo la primera vez que una persona con estas convicciones forma parte de un órgano asesor del gobierno en materia de derechos humanos. La medida ha suscitado interrogantes sobre el compromiso del gobierno con la defensa de los derechos humanos de todos los ciudadanos.