Los fiscales han regresado a sus puestos en Serbia, pero las controvertidas leyes judiciales, conocidas como los "leyes Mrdić", han sido devueltas para su revisión. Estas leyes habían sido sometidas a la Comisión de Venecia, un órgano consultivo del Consejo de Europa en materia de derecho constitucional. La Comisión emitió un dictamen señalando que las leyes aún no cumplen con los estándares democráticos. El gobierno serbio ahora deberá abordar las objeciones planteadas por la Comisión de Venecia y realizar las modificaciones necesarias. La saga legal ha generado debate sobre la independencia judicial y el estado de derecho en el país. Se espera que la revisión y eventual modificación de las leyes continúen siendo un tema central en la agenda política serbia. La situación refleja tensiones entre el gobierno y las instituciones internacionales en materia de reformas judiciales.