Los robos en obras de construcción en los Países Bajos han aumentado significativamente en el último año, según un informe reciente de Bauwatch. El cobre y el acero son los materiales más frecuentemente sustraídos, impulsados por el aumento de los precios de las materias primas. Estos robos causan importantes retrasos en los proyectos, pudiendo detener una obra entre cuatro y cinco semanas. La situación agrava la ya existente escasez de materiales de construcción. Bauwatch señala que el incremento de los precios actúa como un incentivo para los ladrones. Las empresas constructoras enfrentan pérdidas económicas y dificultades para cumplir con los plazos de entrega. Se espera que la tendencia continúe mientras los precios de los materiales sigan en alza.